viernes, 22 de abril de 2011

LA COMPLEJA TEORÍA DE DESASTRES Y SU DESAFIANTE MUNDIALIZACIÓN, COMO ELEMENTO DE LA SEGURIDAD Y DESARROLLO NACIONAL

Cierto es el hecho que los desastres recientes y anteriores, han dejado en la mente de las personas, imágenes impregnadas de tristeza y desesperanza. Por eso, las nuevas generaciones desde ya deben estar preparándose para lograr a futuro una menor posibilidad de afectación para las personas y sus bienes. Destaca la Escuela Internacional de Capacitación “Carlos Lleras Restrepo” de la Defensa Civil Colombiana, en su Curso Básico, que “…es mejor estar preparados para algo, que tal vez no suceda, a que suceda algo, para lo cual no estábamos preparados…”. Ahora bien, reflexionando en esta máxima, ¿realmente estamos preparados los venezolanos para afrontar algún tipo de desastres?, como dice Azocar (2007) “La ciencia, la educación, la política, los procesos sociales y económicos no pueden escapar al condicionamiento cultural” (p. 27), indudable es que en Venezuela de alguna manera nos hemos negado a imaginarnos que algo malo nos puede pasar, somos pueblo noble, alegre y amigos de los amigos, además de aceptar que vivimos en un “Paraíso Terrenal” (nombre de un programa radial en la emisora “Victoria-FM 103.9” estado Aragua) bendecido por Dios, donde se cree que es casi imposible ser golpeados por un huracán o tormenta tropical y que el terremoto de Caracas nunca se repetirá, por consiguiente; el conocimiento teórico que se tenga de desastres es dejado únicamente a los estudiosos del tema y lo hacen ver como algo totalmente separado de las nociones que deben tenerse sobre los efectos de los desastres sobre la Alimentación, el Agua Potable, la Salud, el Hábitat, el Vestido, la Educación, la Comunicación, la Transitabilidad, entre otras líneas vitales para el ser humano; señala Morín (2010) “La complejidad exige la comunicación entre los conocimientos separados,…” de allí entender la importancia de entrelazar todo el conocimiento que se tenga de referidas áreas, para poder fortalecerlas y evitar que su cumplimiento se vea obstruido, por la ocurrencia de eventos catastróficos de origen natural o producidos por el hombre, que afecten los procesos normales de satisfacción de necesidades humanas.

DESASTRES

Se define, según Huiza (2007), como la consecuencia de un evento o fenómeno de origen natural o antrópico, en la mayoría de los casos en forma repentina, que causa graves daños en la vida, bienes y/o el medio ambiente, que altera o interrumpe las condiciones normales de vida y sobrepasa la capacidad local de respuesta para el pronto retorno a la normalidad.

Afirma Gala (2007), los fenómenos naturales se convierten en desastres naturales cuando superan un límite de normalidad medido generalmente a través de un parámetro, el cual varía dependiendo del tipo de fenómeno (escala de Richter para movimientos sísmicos, escala Saphir-Simpson para huracanes, entre otros). Los efectos de un desastre natural pueden, según el citado autor, amplificarse debido a una “…mala planificación de asentamientos humanos, falta de medidas de seguridad, planes de emergencia y sistemas de alerta temprana, entre otros…”, he allí un aspecto de la terquedad en mantener separados los conocimientos, y como expresa Morín (2008) “…hay una incapacidad tecno-burocrático de percibir y de concebir lo global y lo fundamental, la complejidad de los problemas humanos.”, lo que atenta contra nuestra seguridad personal y nuestros bienes al no tomar en consideración las teorías de desastres, ni entrelazarlas con las teorías del hábitat, atención de salud y urbanismos; por lo que a veces la frontera entre los desastres naturales y los desastres provocados por el hombre se torna un poco difusa.

Esta falta de conocimiento complejo en la teoría desastres, se refleja además en la falta de capacidad institucional para reducir el riesgo colectivo, lo cual puede desencadenar en otros eventos dañinos a la vida, por ciertas carencias en la planificación y en las medidas de seguridad.

CICLO DE DESASTRES

Según Valetierra (2007), análisis y estudios desarrollados en diferentes centros de investigación, han establecido una secuencia cíclica dividida en espacios de tiempo llamadas fases, en que se encuentra identificado el comportamiento y manejo de los desastres. Acorde con ello, se maneja el siguiente ciclo de tres fases con sus correspondientes etapas:

FASES

ETAPAS

Antes

Prevención, Mitigación, Preparación y Alerta.

Durante

Impacto y Respuesta

Después

Rehabilitación y Reconstrucción

Fuente: Valetierra (2007)

En este ciclo, quiero resaltar la Fase 1 (Antes), que de acuerdo al autor, es donde se consideran todas las actividades previas al desastre. La finalidad es evitar que ocurra, aminorar el efecto del impacto, estructurar la respuesta y declarar formalmente la ocurrencia cercana o inminente de un evento. A mi parecer, esta parte del ciclo es la más importante, pues indiferente del tipo de desastre, es la que está destinada a preservar la vida de las personas. Sin embargo, la experiencia venezolana en los últimos años, caso deslave de Vargas con su concurrente deslizamiento de tierra y mas recientemente la emergencia por las lluvias, con un saldo de más de 100.000 personas damnificadas; dan cuenta de una necesidad de reformar el pensamiento, que lo lleve a comprender la complejidad del conocimiento y permita la aceptación y ejecución práctica de las teorías de desastre, en concordada relación con las teorías para el manejo de los recursos; transporte aéreo, alimentación, alojamiento, entre otros, en el marco de la seguridad y desarrollo nacional.

ESTRATEGIAS DE ATENCIÓN Y PREVENCIÓN DE DESASTRES

A raíz de la tragedia ocurrida en Indonesia en el año 2004, con el tsunami más demoledor de toda la historia; la UNESCO se planteó al mundo entero el desarrollo de esquemas institucionales y proporcionó soporte técnico e institucional para propiciar la incorporación de criterios de prevención y reducción de riesgos de desastres en leyes y normativas existentes o en proceso de elaboración, así como para la recopilación y sistematización de información sobre peligros y vulnerabilidades y la generación del conocimiento en los usuarios sectoriales y territoriales, en cada país del mundo.

En Venezuela, existen normas legales con elementos para la prevención y reducción de riesgos de desastres; empezando por la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1.999), en su artículo Nº 55, en el cual se establece como derecho de toda persona a la protección por parte del Estado, ante cualquier situación que constituya amenaza, vulnerabilidad o riesgo. Así mismo, en la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación (2.002), en su artículo Nº 24 se explica lo que es el Sistema de Protección Civil a todos los niveles gubernamentales y la participación activa de la sociedad en ello. Igualmente, está el Decreto con Fuerza de Ley de la Organización Nacional de Protección Civil y Administración de Desastres (2001), en su Artículo Nº 2, indica que la Organización de Protección Civil y Administración de Desastres formará parte del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo y de la Coordinación Nacional de Seguridad Ciudadana; y en su Artículo Nº 3, indica entre sus objetivos fundamentales, numeral 1 “Planificar y establecer políticas, que permitan la adopción de medidas relacionadas con la preparación y aplicación del potencial nacional para casos de desastres, en cada una de las fases que lo conforman.” A pesar de contar con todo un armamento legal que nos posiciona a nivel mundial entre los países con los mejores criterios para la Prevención y Atención de Desastres, esta se ve mermado por el escaso conocimiento preventivo de los venezolanos, reflejado en la poca comprensión de la Teoría de Desastres y su importante transversalización de este conocimiento, en todas las áreas del saber con implicación directa en la seguridad y desarrollo nacional; lo cual nos hace vulnerables a cualquier tipo de amenaza.

Ejemplo lamentable de ello, lo tenemos en el “Plan Nacional Simón Bolívar 2007-2013. Primer Plan Socialista”; al hacer una revisión de este Plan Nacional nos encontramos con siete líneas generales, todas ellas interrelacionadas e interdependientes para el logro de sus objetivos y que a su vez, se constituyen en aspectos fundamentales para la Seguridad de la Nación, a saber; Nueva Ética Socialista, Suprema Felicidad Social, Democracia Protagónica Revolucionaria, Modelo Productivo Socialista, Nueva Geopolítica Nacional, Venezuela: Potencia Energética Mundial, y Nueva Geopolítica Internacional. Aquí podemos observar que no existe ningún objetivo o estrategia que trate directamente el tema de la Prevención de Desastres, sólo se puede inferir, que el logro de algunas metas que tienen que ver con el impacto ambiental, redistribución de la población y adecuación de los sistemas de salud, pueden llevar a la prevención de riesgos; pero no se toma como elemento importante la preparación y aplicación del potencial nacional para casos de desastres y mucho menos existe alguna política dirigida a incentivar a la participación activa de la sociedad en ello; En esta situación particular se refleja lo expresado por Morín (2008), “La posibilidad de pensar y el derecho de pensar son rechazados por el principio mismo de la organización disciplinaria de los conocimientos científicos y por el encierro de la filosofía sobre ella misma.”, observamos como cada disciplina, en el argot popular “CADA UNA JALA PARA SU LADO” y echa a un lado los nuevos conocimientos o nuevas ideas y ni siquiera se invita a participar en la planificación gubernamental, a los que poseen estos diferentes pensamientos.

Cabe destacar, que estas omisiones no son por la indisponibilidad de personas con la autoridad en el manejo del conocimiento sobre desastres, en Venezuela existe un Director Nacional de Protección Civil y Administración de Desastres, y tampoco por la falta de teoría en este tema, puesto que existen recomendaciones específicas para la prevención de desastres como las de Belandría (2007), que señala entre otras:

- Instruir y entrenar la comunidad y las entidades de socorro en las amenazas potenciales que se les puedan presentar.

- Identificar las posibles amenazas y darles una adecuada vigilancia.

- Planificar y cumplir las acciones y obras definidas para reducir la vulnerabilidad.

- Elaborar planes y practicarlos.

- Organizar un sistema adecuado de difusión de la información sobre desastres y las medidas preventivas y de control sobre la situación particular de cada región.

- Elaborar mapas de amenazas y zonas de riesgo.

- Promover las construcciones sismo-resistentes.

- Promover la publicación de toda clase de impresos que hablen sobre Prevención y Atención de Desastres.

- Verificar la existencia de depósitos regionales de reserva, centros de respuesta e inventario de elementos y equipos en el área y que se prevea su utilización al momento del desastre.

- Promover y apoyar toda clase de actividades educativas que tengan relación con la “Cultura de la Prevención”, a través de las etapas del Ciclo de la Gestión de Riesgo, que sin duda debe definir cualquier lineamiento estratégico que se desea elaborar para contextos vulnerables a desastres naturales.

Referencias bibliográficas

Azócar, R. (2007). “Pensamiento complejo y otros ensayos”. (1ra. Ed.). Caracas: El perro y la rana.

Belandría, P. (2007). Gestión de Riesgos. Buenos Aires: ALBA.

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. (1999). Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 5.453.

Decreto con Fuerza de Ley de la Organización Nacional de Protección Civil y Administración de Desastres. (2001). Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 1557-Extraordinaria.

Escuela Internacional de Capacitación “Carlos Lleras Restrepo”. (2008). Curso Básico Defensa Civil Colombiana. Lección 6 – Teoría de los Desastres. Autor.

Gala, S. (2007). Riesgos Hidrometeorológicos. Barcelona: Cincel.

Huiza, D. (2007). Desastres Naturales-Teoría y Conceptos. México: Limusa.

Ley Orgánica de Seguridad de la Nación. (2002). Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 37.594.

Morín, E. (2008), “Desafíos de la Mundialización”, Venezuela: Diario El Nacional. 10MAR2008. p. 12. Opinión.

Morín, E. (2010), “La necedad de “eso es complejo””, Venezuela: Diario El Nacional. 29NOV2010. p. 10. Opinión.

Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela. (2007), “Proyecto Nacional Simón Bolívar Primer Plan Socialista -Pps- Desarrollo Económico y Social de la Nación 2007-2013, Venezuela: IVEPLAN.

UNESCO. (2004). Estrategias y Lineamientos para la Prevención de Desastres Naturales. Publicaciones UNESCO.

Valetierra, T. (2007). Teoría de los Desastres. Bogotá: Norma.

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